Spableck y la Princesa de Monicaco IV


 

 

Chapter IV

 

 

 

Después de varios días dale que te pego

Llegaron los dos a forjar un gran apego.

 

Mas de buena mañana vinose encima la noche

No hubo ni gritos ni broncas ni un reproche.

 

Doña Estefanía, la de Monicaco

Se envolvió en burbuja y subió al espacio.

 

Allí sus oidos la nada escuchaban

Flotando en el aire, como una hada.

 

“Qué diver, qué raro, qué controversia

Y qué amarga sabe esta indiferencia”

 

Pensaba el seboso, pestuzo, asqueroso,

Spableck primero, el ogro verdoso.

 

Miró hacia lo alto, a la lejanía

Y vió allí un puntito: doña Estefanía!

 

Gritó con mil fuerzas, pero estaba afónico,

Después de la fiesta es su estado crónico,

 

Fue vano e inútil, nadie respondía,

Aun él escuchó que no le quería.

 

Pensó: “si fue puro, como en las novelas

Viejas que leyeran la gente con velas

 

Hasta deshacerse”. Marchó caminando

Voltando la cara cada varios trancos

 

Con el alma viva, esperanzada,

Por ver si la bella regresaba,

 

Bajaba del nicho etéreo volante

Y luego, ay, simple, echarle así el guante.

 

Anduvo mil pasos y por primavera

Cambió el campo virgen por la carretera.

 

Y ya de nocturno miró las estrellas

Y una que brillaba, seguro, era ella.

 

“Qué lindas, qué hermosas, ay, quién las tuviera

Mas quedan muy lejos, ellas no se dejan”.

 

Spableck primero, el ser de la charca,

Se centró en el dicho: no aprietes, abarca,

 

Y después de días cejó en el intento

“No sale bien esto. Y sé que no miento.

 

Soy un torpe, un bruto y cortos mis brazos

Si agarro muy fuerte, lo rompo en pedazos,

 

Y si es con leveza se cae de mis garras.

Me voy a buscar el güisqui de marras”.

 

Pobre Spableck luso, el eterno iluso,

Buscando en las noches no ser un intruso,

 

Buscando en los días hallar un sentido

Que vuelva al antiguo hombre divertido

 

Que fuera otrora. “Spableck escapa!”

“Olvida las cebollas y sus capas!”

 

El ogro bien sabe contar las sardinas

Que nadan solícitas en esta piscina,

 

“Pero, ay, las que brillan, qué pasó con ellas”

Algunas ahí viven, junto a las estrellas.

 

 

 

 "Ubi dubium ibi libertas"

(Proverbio latino)

(hoy completamente en desacuerdo) 

 

 

 

 

4 comentarios to “Spableck y la Princesa de Monicaco IV”

  1. BERTA Says:

    Qué lejano me suena todo esto… Pero lo que llega a mis oídos hace buen eco. Es un ritmo más pausado pero mucho más grave (mmm, como tu voz). Please, no extender los "andó" ni los "hecharle", hacen flaco favor a la RAE, y luego se ponen picajosos. Sé que tú lo sabes, pero ¿qué hay de los que sólo leen libros de pantalla, sin lomo ni celulosa? Predica con el ejemplo, sabio anciano.

  2. Aline Says:

     
    Cuando uno se siente atado, tiende a liberarse..
     
    Olha o Big Bang!! ….
     
    Foi isso mesmo o que aconteceu á tua estrela…. Boa sorte!!!
     
    Até a Queima!! Beijinhos

  3. Nats Says:

    Joder!! Quien iba a decir q la historia continuaria asi… con el pobre ogro todo tristongo!! Yo creo q tiene q tener otra oportunidad de estirar sus cortos brazos y alcanzar una estrella!
    Asi q retornando a las tierras de uno?? Estas de paseo por Lisboa o fuiste para quedarte??  (o yo entendi mal todo y vos seguis en españa… jejeje!!)
    Muchos besos bonito!!

  4. alejandro Says:

    Puff me estas preocupando a medida que las drogas van destruyendo tu cerebro los capitulos de spablek se vuelven mas frikis y pestosos.No te lo tomes mal es una crítica destructiva sin animo de lucro.Muak

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